domingo, 21 de agosto de 2011

alive n' kickin'

Creo que ésta ha sido la pausa más larga que este blog ha tenido. El inicio del verano no fue fácil, primero con lo de las muelas del juicio, luego con visitas de mi familia desde México, después con una mega pelea con Mr D y el consiguiente "down" en mi estado de ánimo. Han sido semanas intensas.

Extraño escribir, y extraño a mis lectores y compañeros bloggeros todos los días. Facebook no me satisface de la misma manera que un par de comentarios de ustedes, queridos lectores, en este humilde blog. Cómo o porqué es algo que no sé, pero que así es.

Sin embargo, fue a través de Fb que una amiga muy querida me reclamó mi ausencia en DLQVSUB y fue por eso que hoy me he dedicado (después de sacar a pasear al perro pirata) a teclear y teclear para saldar las cuentas que por tanto tiempo he tenido pendientes.

La historia del ataque de las malditas muelas del juicio tuvo secuela, pero no fue tan dolorosa ni tan sorprendente como la primera así que no los voy a torturar con una crónica; con que yo la haya sufrido es más que suficiente.

La visita familiar estuvo muy padre porque tuve oportunidad de "redescubrir" Bruselas y de visitar lugares a los que Mr D se ha rehusado a llevarme debido a que para él esta ciudad no tiene nada de novedoso. Entendible su punto.

Durante tres semanas me reí y lloré, me preocupé, me sorprendí, me dí de topes en la pared y grité de júbilo al ser anfitriona de una pareja de jovenzuelos que todos los días animaban mi cotidianidad con su presencia. No he dejado de extrañarlos desde que se fueron. Es muy fácil acostumbrarse a la buena compañía pero es muy difícil caer en la cuenta de que nada dura para siempre. De que ellos tienen sus vidas en México y de que el viaje a Bruselitas es sólo una pequeña parte de esa vida.

Después vino la Mega Pelea con Mr D donde por primera vez en tres años de amorrrsss, nos dejamos de hablar por C-U-A-T-R-O días. La razón aún no la acabo de entender, pero todo se debió principalmente al carácter y personalidad de Mr D. Nada que hacer al respecto. Él es alguien que no sabe lidiar con el estrés y para quién cualquier cosa fuera de la rutina es motivo para estresarse. Esta servidora por el contrario se estresa bajo poquísimas circunstancias y desde que vivo aquí no he vivido un sólo día bajo presión (gracias a Chilangolandia y a mi experiencia como CSR en Regus, el estrés me hace lo que el viento a Juárez).

Bruselas no ha sido capaz de estresarme ni una sola vez. El tráfico es de risa, las distancias son un juego de niños y el trabajo (el mío, no sé el de otras compatriotas) en sí es como salir de paseo. Por lo tanto no entiendo el porqué mi adorado domador hace de cualquier cosa un drama. Será la Midlife Crisis? El clima? La falta de sol? La falta de vacaciones? La posición de su signo en la casa equivocada? El no alineamiento de los planetas? El cambio climático? La crisis económica? pffff!

El caso es que esos 4 días fueron living hell para mí. Por una parte estaba super enojada, por otra estaba triste y decepcionada y por otra super apenada con los que sin deberla ni temerla estuvieron en el momento equivocado en el lugar menos conveniente. Aaayyy!! En pocas palabras estaba que me llevaba la chingada y quería desaparecer en ese instante.

Al principio del día 4, no fue el amor lo que nos hizo reconciliarnos sino la disposición a negociar y a hablar lo que nos estaba jodiendo la existencia; la disposición de Mr D que se cansó de la situación de ignorarnos mutuamente. El papel del amor en este caso fue irrelevante porque por un momento yo pensé que ya todo se había ido al demonio. Con todo y amor fui bastante pesimista el respecto porque aunque no todo siempre es miel sobre hojuelas, dejarme de hablar con el hombre de mi vida por tanto tiempo es algo para mí inaceptable en una relación donde en teoría el amor abunda.

Pero claro, sería estúpido cerrar los ojos y pensar que el amor lo puede todo, desde solucionar los problemas mágicamente hasta cambiar la manera de pensar de la persona amada. No, nada de esto sucede así nomás, y hay que tener bien claro lo que se quiere y lo que no para poder encontrar una solución que satisfaga a las dos partes.

Es increíble como un malentendido puede sacar lo peor de cada de uno. Yo ese día vi a mi marido transformado en un ser irreconocible. El enojo y la impotencia de la que él fue presa lo convirtieron ante mis ojos en un hombre al que nunca más quiero volver a ver. Tuve una pequeña probadita de su lado oscuro; de ese lado que jamás antes había visto y que la neta, me provocó ganas de salir corriendo.

Por un momento pasaron ante mí las imágenes de mis "amores pasados". Ver a Mr D así fue como verme a mí misma en una de tantas peleas que tuve con alguno de mis Ex, donde era yo con la que era imposible de lidiar. En Mr D encontré a la horma de mi zapato, no cabe duda alguna.

Todo esto me puso a pensar que si algún día mi matrimonio llega a un final (seamos realistas, todo tiene fecha de caducidad, se trate de un par de años o de cincuenta) espero que jamás sea en malos términos porque en Mr D puedo encontrarme a un contrincante very nasty to deal with.

Sin embargo, después de haber desmenuzado el origen de su malestar y de tomar medidas al respecto para solucionarlo puedo contarles, queridos lectores, que sobreviví a este primer round aunque no sin salir raspada. Que a pesar de todo sigo pensando que Mr D es y será el hombre de mi vida.


1 comentario:

La Negra dijo...

Pues si que te han pasado cosas. Te entiendo, tambien Mr.A tiene un caracter de la chingada, pero de eso se trata, se arreglar diferencias y seguir adelante, bien dicen que tu alma gememla no es alguien con quien lo tienes todo en común, sino alguien que te complementa siendo diferente a ti, aunque eso significa que a veces surgen conflictos, echale ganas!!