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miércoles, 9 de febrero de 2011

Ya no soy una turista (pero Feliz Cumple)

Te das cuenta de que por fin te has terminado de adaptar a tu nueva vida en tu país adoptivo cuando el frío ya no te cala tanto. Cuando celebras que el termómetro marca 10°C y en lugar de salir disfrazado de esquimal, te llevas sólo una chamarra. Cuando un día soleado aunque frío te hace sentir feliz, en lugar de maldecir tu suerte por no estar en alguna playa acapulqueña. Cuando comer un simple bistek con papas fritas ya tiene cara de Comida Completa, y cuando tu vida social va más allá a los amigos de tu marido. Cuando ya no esperas ansiosa a que llegue la fecha de tu viaje de regreso a tu país natal, sino esperas con paciencia que las aguas se calmen y eliges el mes más adecuado para tus vacaciones, y no el más cercano.

Puedo decir que mi vida acá se está completando y que ya no me siento una turista. Que soy capaz de treparme a cualquier bus sin la angustia de haberme equivocado de ruta. Que ya puedo desplazarme en tram, metro o camión de manera indiscriminada y que ya no le tengo miedo a los lugares desconocidos y/o lejanos. Aplausos!

Que ahora estoy tan ocupada que ya no escribo como antes, ni les llamo a mis papás tan seguido como antes, ni estoy pendiente del messenger para ver quién se ha conectado y quién tiene tiempo de chatear conmigo. Ya no me siento desorientada, ni ajena, ni nostálgica.

Claro que sigo extrañando. Hoy, por ejemplo, extraño a mi amigo el Capitán Sparrow quien cumple años y quién puedo decir que es mi cuaderno de doble raya incondicional. Y el 14, extrañaré a mi tío El Gordis y a ninguno de los dos podré darles el abrazo que tanto añoro. Aunque mis seres queridos están conmigo todos los días, en mi corazón y en mi pensamiento, hay ocasiones como ésta que lamento mucho no poder darme una escapada y decirles en la cara "Feliz Cumpleaños".





jueves, 29 de abril de 2010

de lo que es la comida china (o agárrate Mr Sushi porque ahí te voy!)


Porqué la comida china en Bruselas no es igual a la comida china en México?

Chiiiiaaaaleeeee.

Recuerdo con un poco de nostalgia, mis primeros días en Bruselas. Cuando el cielo estaba gris y el viento era helado por días y días. Cuando no salía de la casa ni para ir al super y si lo hacía, era en calidad de esquimal con bufanda, gorro y guantes de lana y siempre de la mano de Mr D. Y sus primeros intentos por involucrarme en la deliciosa comida belga (bah!).

Y cómo olvidar ese último intento con la comida china de aquí a la vuelta. Te va a encantar, me dijo con una sonrisa de esperanza; después de que yo le había casi tirado el último plato de pasta en la cara.

Me ilusioné como quinceañera pensando en los Spring Rolls que me comía en Plaza Polanco o el exquisito arroz frito especial de Mr Sushi. Sí! yo quiero comida china!

Grave error. Nada parecido, nada siquiera cercano, nada familiar. Comí sólo porque tenía hambre pero en el fondo estaba decepcionada y encabronada. Y entonces en mi mentecita me repetía una y otra vez la pregunta con la que empecé este post.

Ahora ya sé la respuesta. Ahora que ya me gusta la comida china de aquí a la vuelta.

viernes, 23 de abril de 2010

posts almacenados

Capítulo I


Tengo al menos 2 cosas que compartir desde hace un rato ya y por angas o mangas no he encontrado el momento o la inspiración adecuada. Sin embargo, hoy decidí que ya no puedo dejar pasar más tiempo.

La primera de ellas se la debo a Betty, quien muy amablemente y como parte del Club Postal, me mandó una linda carta desde su natal Perú. La misiva llegó a buen puerto desde la semana de Semana Santa (no tengo vergüenza) pero coincidió también con la llegada de El Perro Pirata y vacaciones de Mr D y mis nuevas rutinas y el resultado ha sido que hasta ahora que ya estoy más organizadita puedo publlicarlo en éste su humilde blog.

Betty tiene una manuscrita her-mo-sa. Lo malo es que mi ojo está poco adaptado a este tipo de escritura y debo reconocer que padecí de cierta ineptitud al leerla. Yo siempre quise aprender a escribir así pero en mi escuela sólo me enseñaron Letra de Molde (aaasssshhh!!!) y aunque en teoría sé las reglas básicas, me sale horrible por la nula práctica. Así que envidio-admiro a quienes sí pueden y lo hacen con fluidez y soltura. A poco no se ve padrísimo cuando las plumas parecen patinadores artísticos sobre una pista de hielo de papel? *suspiro*

En el sobrecito venían dos regalitos para mí: un separador con una bella frase y un colguijito rojo harto de bonito para celular (el problema es que no uso) que he agregado como adorno en mi morral.

Aquí la foto:

A poco no está padrísimo??

Muchas gracias, Betty! Y una enorme disculpa por no haberlo publicado antes. Pero ahí está ya, dicen que más vale tarde... :)



______________________________

Capítulo II


Cambiando de tema, y éste es un poco más personal. El pasado 19 de abril Mr D y yo cumplimos 2 años de casados (aplausos!) y sigo tan enamorada y tan feliz como el primer día. Aún sigo sintiendo esas mariposas en la panza cada vez que lo veo durmiendo a mi lado, aún sigo pensando que soy la mujer con más suerte de este planeta y que ni volviendo a nacer me vuelvo a encontrar a un ser tan perfecto como él.

Porqué es perfecto? Pues por la simple razón -como dice La Negra- de que nuestras patologías son compatibles, y por lo tanto, no tenemos grandes broncas. El primer año -creo yo- fue el más complicado, sobretodo los primeros meses; y es que no sólo fue la adaptación a "la nueva vida de casada" sino también a la nueva vida en una ciudad totalmente ajena. Él era mi único puente con el mundo externo y cuando él no estaba yo me sentía excesivamente sola y a veces hasta abandonada.

Todo estaba en mi cabeza y sólo me faltaba confianza en mí misma para salir a la calle sola y no perderme (me sucedió un par de veces) y para encontrar cosas qué hacer. Mr D al principio no entendía dónde estaba el problema hasta que le hice ver -y no de una sutil manera- que yo me sentía inútil y totalmente dependiente de él cosa a la que nunca antes me había enfrentado. Depender así de alguien, a estas alturas!! Creo que sólo cuando era niña llegué a depender así de Mi Madre Chula. Comprenderán entonces mi shock inicial.

Con paciencia, con tiempo y con mucha disponibilidad de parte de ambos es que hemos llegado a nuestro segundo aniversario. No sé cuántos más vayamos a cumplir y estoy muy conciente de que ningún amor es eterno. Yo no viviré cien años y Mr D tampoco pero los que nos resten por vivir queremos vivirlos juntos y felices, justo como hasta ahora.

A veces me pregunto si esto es un sacrificio pero yo no quiero verlo así. Sí es difícil vivir lejos de la familia y de los amigos y darme cuenta de que cada año mis sobrinos me recuerdan menos y que me pierdo momentos importantes como cumpleaños, reuniones, comidas, celebraciones, etc. Eso duele. Duele cuando me entero que se fueron aquí y allá y duele caer en la cuenta que ya no formaré parte de esas anécdotas que pasarán a formar parte del "Archivo Histórico" de La Familia.

Sin embargo, trato de no perder el contacto, de enterarme de lo que sucede y de participar aunque sea de lejos en la dinámica que mis seres más queridos protagonizan cotidianamente. Me ha tocado iniciar mi propio archivo, con mis propios anécdotas y me he valido de este blog y del Facebook para no perder esa delgada conexión y para hacerlos partícipes también en mi día con día.

No me he arrepentido ni un sólo momento por haber seguido al hombre de mi vida hasta acá y no puedo culparlo por una decisión que yo tomé de manera muy consciente. Lo seguí porque quise y porque lo quiero es que sigo aquí y aquí seguiré -a lado suyo- mientras él no deje de corresponder a este amor.


He dicho!

Feliz fin de semana a todos.



sábado, 6 de marzo de 2010

de lo que me hace harto feliz!

Dijeron que hoy iba a nevar, por lo que me preparé psicológicamente para lo peor. Odio la nieve.

Pero no ha nevado! pero de todas maneras Mr D y yo estaremos en casa huevoneando. No es maravilloso?

Feliz sábado.



Por cierto, se enteraron del chisme?

lunes, 1 de marzo de 2010

de lo que es un mal lunes

No, bueno, estoy exagerando. Este no ha sido un mal lunes, salvo por el incidente con la cucaracha.

Ya les he comentado que estos animales me dan un asco tremendo. Bueno, pues resulta que como tuvimos muchas cosas qué hacer el fin de semana, me ofrecí a ser yo la que hiciera la limpieza completa del depa el día de hoy, o nuestro fin de semana se iría sólo en labores domésticas.

Así que puse manos a la obra tan pronto la cama me dio permiso de abandonarla. Así estaba yo muy contenta, cantando canciones de Noisettes y Kings Of Leon cuando al ir en la recta final de la lavada de trastes oh sorpresa! Una cucaracha estaba debajo de la cajita destinada a la basura orgánica. Obvio, salí corriendo de la cocina tan rápido como mis pies empatuflados me lo permitieron y le dí chance al insecto de que saliera de mi vista antes de que algo drástico sucediera.

En dos años que llevo viviendo aquí he visto sólo dos cucarachas, y la primera fue hace dos semanas más la de hoy. Qué es lo que pasa? De dónde han salido? O es que antes se escondían mejor y ahora ya se están volviendo cínicas? No lo sé pero si de por sí ya no me gusta vivir aquí, con esto crece mi convicción a buscar otro depa.





miércoles, 6 de enero de 2010

de lo que hace un buen libro



La lectura ha sido desde siempre uno de mis pasatiempos favoritos, y recuerdo que en mis primeras entrevistas de trabajo se sorprendían al leer la respuesta a la pregunta de Pasatiempo Favorito en el famoso -y tediosísimo- formulario de "Solicitud de Empleo". Supongo que no es común que una chica de 16 años tenga esos gustos cuando generalmente a esa edad a muchas sólo les interesa ir de shopping, salir de antro con las amigas o contestar tests en el FB. El problema es que yo no tenía dinero para gastar, no me dejaban entrar a los antros porque OBVIO no parecía ni siquiera cercana a los 18, y bueno... en ese entonces aún no había redes sociales, o al menos no en el mundo donde yo me desenvolvía.

Recuerdo que fue gracias a mi maestra de español en tercero de secundaria que conocí piezas de la literatura latinoamericana como "Marianela" y "Bodas de Sangre"; y que fue en ese entonces cuando quedé enamorada de poemas como "Tú me quieres blanca" y "El idilio de los Volcanes". Sin embargo, fue el descubrimiento de "Cuentos de Amor, Locura y Muerte" de Horacio Quiroga los que determinaron mi gusto por ciertos géneros literarios y desdeñar otros.

Así fue como empecé a saltar de un autor a otro, de un cuento a otro, de una novela a otra y me dí cuenta que una historia puede ser buena pero es aún mejor si está bien contada. Y desde entonces han caído en mis manos innumerables textos de todos tipos desde obras de arte que he dejado después de leer tres páginas en dos semanas, hasta novelas de amor de lo más cursi pero que me han atrapado desde la tapa del libro y que no me han durado más de un par de días.

Aunque son pocos libros los que poseo ya que no son nada baratos, los que llego a comprar son porque encuentro algo que los hace interesantes, y no me refiero a la etiqueta de "best seller" que no garantiza para nada la calidad de contenido, sino a algo que me diga "vamos, llévame a tu casa, no te vas a arrepentir".

Todo esto se los cuento porque resulta que Los Reyes Magos sí llegaron a mi casa en forma de cash [cortesía de mi super suegris]. Por lo que estoy dispuesta a gastarme todo el presupuesto en libros. El problema es que no sé en cuáles.

Alguna recomendación? De preferencia que sea de Ficción o Fantasía. No me gustan los de terror ni las novelas románticas [excepto Bella y Edward quienes aún no se merecen ni un euro, sorry] ni los de superación personal, ni los que son tipo Mujeres de Venus y Hombres de Marte -ocomosellame- y tampoco las historias reales conmovedoras que hagan llorar. Lo demás es bienvenido.


de lo que viene siendo un blog y La D se los agradecen.

miércoles, 9 de diciembre de 2009

de lo que es un día normal

A raíz de una sobredosis de Juanes, me he estado preguntando qué es un día normal. Tendría que empezar por definir normal pero sería entrar en discusiones filosóficas que a nadie le interesan. Luego, basados en el sentido común de lo que normalmente la palabra normal implica (así o más redundante?) diría que mi día normal es más o menos así:

Me levanto alrededor de las 7:30 am. Hago café y sándwiches. Desayuno, me alisto y me voy a la escuela. En el camión voy observando a la gente, desde sus rasgos hasta la forma del zapato. No es que sea fijada (bueno, nomás tantito) pero es que me siguen fascinando las combinaciones que algunos son capaces de hacer con su guardarropa. Si tuviera una cámara más discreta, o el cable correcto para descargar las fotos de mi celular, reviviría la ya inexistente pero jamás olvidada, Hipatialist*.

Llegando a la escuela me siento siempre en el mismo lugar, hablo con mi compañerito sueco del clima o del último libro que yo esté leyendo, tomamos clase y luego me regreso a mi casa. A veces, hago una escala en la HOB y una vez por semana en mi panadería favorita (recuérdenme hacerles un post de ésta). Llego a casa, lavo trastes (bien emocionante mi vida), escribo y leo. Nunca estudio así que ni para adornarme.

Luego llega Mr D y si la ocasión lo amerita, vamos juntos al super y regresamos a preparar la cena. A veces me ayuda pero no soy muy buena lidiando con asistentes en la cocina, así que lo mando a hacer sus propias cosas. Después cenamos y vemos tele hasta casi medianoche. Las temporadas de vacaciones son un sufrir porque todas las series terminan o pasan repeticiones, y ni hablar de las pelis navideñas de toda la vida.

No tengo horario fijo para meterme en la ducha por lo que puede que lo haga tan pronto llego de la escuela, o incluso hasta después de cenar. No puedo hablar de una rutina porque a excepción del horario de la escuela, mis demás actividades están sujetas al humor que traiga (ya ustedes saben que éste depende enteramente de mis hormonas) por lo que a veces hago de todo en un sólo día, y otras no hago absolutamente nada.


Por cierto, en uno de esos días normales descubrí mi segunda cana (casi lloro) y desarrollé una teoría -que no incluye al agua bruselesca- de porqué mi cabello se me está alaciando.


Pero eso es tema de otro post.



*Hipatialist: Fue parte de lo que alguna vez se llamo Planet Hipatia. Como The Sartorialist (ver menú de la derecha) su objetivo era mostrar a la gente y sus fachas en la calle. Gente común y corriente con gustos excepcionales en su manera de vestir. Lo que sea que esto signifique.

lunes, 7 de diciembre de 2009

de lo que es un aniversario luctuoso



Hoy hace dos años que nos vimos las caritas por última vez.

Hoy hace dos años que nos despedimos y yo me quedé muy tranquila de saber que por fin te ibas.

Hoy hace dos años que te enterramos en ese lugar donde siempre nos dijiste que querías estar, a lado de tu hermano y tu madre.

Hoy hace dos años que la vida no ha vuelto a ser la misma sin tu presencia, y La Familia se quedó sin guía, sin luz y sin razón de ser.

Hoy al igual que hace dos años, te quiero, María.

martes, 1 de diciembre de 2009

de lo que es no dormir a gusto

Nunca en mi vida había sufrido de transtornos de sueño. Nunca hubo preocupación, o ente que me hiciera pasar noches con el ojo pelón, y sin embargo, desde que llegué a este bendito país no he podido conciliar el sueño a gusto.

Primero, obvio, le eché la culpa al jetlag. Luego, a los ruidos nocturnos a los que yo no estaba acostumbrada. Escuchaba aves "cantando" a media noche, crujidos, pasos, alarmas de autos, gritos, discusiones, música, etc. Mi sueño se volvió de pesado y profundo como piedra en pozo, a ligero, interrumpido y por lo tanto cero satisfactorio.

Luego, le eché la culpa a la cafeína; empecé con descafeinado y dejé de tomar ice tea después de las dos de la tarde.

Después, me despertaban las ganas de hacer pipí y esto sí es un verdadero calvario porque me revienta tener que volver a ponerme la pijama, los calcetines y demás porque el sanitario no está dentro del depa y encima no tiene calefacción.

Finalmente, le eché la culpa a Mr D porque se mueve mucho y pa'acabarla habla dormido.

Pero haciendo memoria, durante mucho tiempo dormí con Mi Sis y ella sí que se movía como lombriz en sal y pocas veces llegué a despertarme. Mi madre chula también habla y rechina los dientes, y la colonia donde viví no se caracteriza por ser tranquila y silenciosa ni entre semana ni nunca. Así que en teoría, debería estar acostumbrada a todo esto.

El caso, es que sigo sin poder dormir a gusto y no encuentro una razón. Será sólo que estoy envejeciendo?

viernes, 27 de noviembre de 2009

de lo que es la hueva

Anoche antes de dormir me propuse que el día de hoy me la pasaría escribiendo para evitar que se me olvidaran todas esas ideas que parecen tan magníficas justo a la media noche y que me espantan el sueño.

Ideas que lamentablemente, sólo aparecen mientras tengo los ojos cerrados y que ahora que estoy frente a la compu nomás no fluyen.

Ya fui al super y hoy no me toca cocinar porque sobró comida de ayer, todavía no lavo los trastes porque tengo una hueva enorme, y lo único que quiero es echarme como res en mi camita y seguir leyendo el tercer volumen de la Trilogía Millenium.

Sería bueno platicarles del segundo ya que lo terminé la semana pasada, pero ya mencioné que tengo hueva?

Feliz fin de semana.



lunes, 12 de octubre de 2009

i dunno what's going on...

Pues resulta que hoy tampoco fui a la escuela. Soy una niña mala. Y no sé qué me pasa. Me siento medio chípil . Me siento desganada, no quiero escribir, sólo leer, no quiero ni bañarme aunque sé que debo hacerlo para que se me quite el frío... e igual y de paso también la hueva. Pero no quiero. Mr D se ha quejado de mi falta de entusiasmo y ayer tuvimos un pequeño desacuerdo. Las clases ya no me entusiasman, me aburren. Y no es que me caiga mal la maestra, me cae bien, se ve que le interesa el grupo pero... pero a mí no me interesa ya.

Será el clima? Mis hormonas? La combinación de ambas? Será que extraño a mi familia? Que mañana es cumpleaños de Mi Madre Chula y que no le envié siquiera una postal. Lo pensé pero nunca encontré el momento adecuado para elegirla y me siento culpable. No tengo ganas de nada, ni siquiera de cocinar, ni de ver tele, ni de escribirle a Mi Sis.

Qué será que tengo ganas de llorar, de meterme a la cama y de no levantarme para nada...

domingo, 27 de septiembre de 2009

de lo que son las despedidas

Soy una mujer muy sensible. Me río de cosas muy simples, me encabrono de cosas tal vez muy superficiales, me hacen feliz las cosas más sencillas, y lloro también, por razones tal vez no graves. Tendía a ser muy visceral y a mostrar mis emociones sin importar el lugar, la situación o los testigos, pero aprendí (como siempre a punta de chingadazos) que demostrar ciertos sentimientos se toma como signo de debilidad con consecuencias casi siempre aterradoras. Así que por años he tratado de ser más cautelosa, excepto en la risa la cual no he tenido manera de disimular.

En fin, que todo eso aunado a mi condición de primogénita y en consecuencia de hermana mayor de 4 -y otros detalles más que seguro los aburrirían porque a quién chingados le importa la intrigosa e intrincada historia de La Familia*- más las constantes idas y venidas de este ser que desde los 16 no se ha podido estar quieta en el hogar familiar, me han "programado" para hacer de las despedidas un evento racional que no requiere más carga emocional que la de preparar el desayuno o pintarme las uñas de los pies. Me explico? Bueno, lo que les quiero decir es que en las despedidas trato de mantener una sonrisa, un buen sentido del humor y de no decir frases como 'te voy a extrañar' para evitar la reacción en cadena que unos ojos lacrimosos provocan en esas situaciones en un grupo de personas que se reúnen como testigos de otro que es el que se va.

La D era casi siempre la que se iba. La que agarraba su maleta, daba media vuelta y se perdía detrás de aduanas... Hasta ayer que Mi Sis se fue. Qué pinches son las despedidas, me cae! Sobretodo si uno es el que se queda viendo como el tren que se lleva al otro empieza a avanzar, mientras nosotros nos quedamos en el andén con sólo aire en las manos. Mr D y yo aguantamos como los machos, la ayudamos a subir su equipaje y la acompañamos hasta su asiento. Luego nos bajamos y esperamos a un lado de su ventana haciendo adiós con una mano y con la otra abrazándonos. No lloramos hasta que el tren salió de nuestras vistas. Chale. Ayer fue un día triste. El depa estaba demasiado silencioso y los trastes de la noche anterior nos aguardaban en la cocina. Preferimos ir a caminar, a recordar si la llevamos aquí o allá, a hacer notas mentales para su siguiente visita. Imaginando cómo habría sido nuestro fin de semana si ella no hubiera tenido que irse. Confortándonos con el pensamiento de que pronto la visitaremos y reiterándonos que Mi Madre Chula seguro también la extrañó cañón estos meses y que la hará muy feliz su regreso a tierras mexicanas. Seguro la recibirá con una comida deliciosa y La Familia lo tomará de pretexto para reunirse y enterarse de todo el chisme... sí seguro estarán todos presentes queriendo saber hasta el más pequeño detalle y ansiando ver todas las fotos tomadas...

Y además, porqué estar triste si el tiempo pasa volando...




*la familia materna de La D que incluye a la SS abuela (qepd), tíos, tías, primas, sobrinos, Mi Madre Chula y Mi Sis.

miércoles, 26 de agosto de 2009

de lo que es la rutina antes de dormir

Me pasa que antes de dormir mi mente empieza a hacer un recuento de lo que hice en el día y eso no es malo. Lo malo es que mi mente empieza a relacionar una palabra, una imagen, una frase, con otra en algún momento dicha, vista o escuchada. Total que así me la puedo pasar horas con mil ideas en mi cabezota y haciendo notas mentales para no olvidar buscar, escribir, enviar, o hacer algo que invariablemente, al siguiente día habré olvidado ya... y así la siguiente noche.

El resultado es que me lleva mucho tiempo caer en brazos de morfeo una vez apagada la luz de mi mesa de noche, mientras a mi lado escucho la respiración pausada y rítmica de Mr D que cae en sueño profundo incluso antes de que su cabeza toque la almohada... a veces me da cierta envidia; aunque supongo que se debe a que él sí trabaja.


viernes, 17 de julio de 2009

de lo que fue un sueño

Hace dos noches tuve un sueño rarito, de esos que abundan y que son difíciles de recordar cuando despiertas. La protagonista era mi amiga Gordiú que se encontraba en una especie de dormitorio para estudiantes, que se veía bien aunque con la cara de angustia que la caracterizaba las últimas veces que la vi, y con su ropa limpia regada sobre su cama (cosa también usual).

Me pasa que cuando sueño a las personas que hace tiempo no veo, me da por contactarlas sólo para saber si están bien o si hay algo en las que la pueda ayudar. Por alguna razón, creo que los sueños son puentes de comunicación entre seres que ya no comparten el mismo espacio/tiempo. Lo malo aquí es que no tengo ni idea de cómo contactarla salvo a través de Kay, su hermana, pero a veces me parece que anda tan ocupada que a lo mejor lo que menos le interesa es hablar conmigo. No sé. Ideas mías.

Espero que algún día, Mi Gordiú, te decidas a llamarme o enviarme de perdis un mail. No dejo de extrañarte.

La D.

jueves, 14 de mayo de 2009

de lo que es mi sueño dorado

Si un día me encontrara la lámpara de Aladino y un genio me concediera tres deseos de caracter estrictamente PERSONAL, no le pediría volverme millonaria, ni que me crecieran las lolas, ni un vestidor infinito lleno de zapatos que jamás se acabaran y que se actualizara de manera automática según el último grito de la moda. Tampoco le pediría volverme rubia, o de ojos azules o ser eternamente joven, ni volver a tener el cuerpo que tenía a mis 25, ni ser una productora nula de celulitis (aunque pensando un poco...).

Mi sueño es simplemente poder cantar. Y no estoy pidiendo ser una María Callas, para nada. Sólo pido ser entonada. No parecerme a Cameron Diaz en La boda de Mi Mejor Amigo (2'17'') ni ser la versión femenina de este güey (qepd). Sólo quiero que mi voz al cantar suene como la de Christina Aguilera, Alicia Keys, Kika Edgar o como Natalia de La Quinta Estación.

Ah! y si eso fuera muy difícil, pediría entonces La Paz Mundial. (8'15'')

jueves, 9 de abril de 2009

otra vez la mula al trigo...

No debería ser tan difícil. Digo, para tantas y tantas adolescentes irresponsables es tan fácil. Sexo sin protección y voilà, ahí tienen un chamaco. No piensan en el futuro, ni en las responsabilidades que implica traer un ser humano al mundo, ni siquiera en la posibilidad de una ETS... cómo chingados van a pensar en el calentamiento global y en la crisis financiera? Qué chingados les importa si hay niños muriéndose de hambre en África o si nuestras reservas verdes están siendo taladas de manera indiscriminada para ser convertidas en campos de pastura? A ver? A poco exigen un condón o tan siquiera la píldora del día siguiente? No, no lo hacen. Chingada suerte que se cargan. Aunque para ellas no sea de la buena.

Y yo, aquí. Leyendo acerca de los DINKY, preocupándome por el encarecimiento del pan, del aceite, de la fruta; haciendo cuentas para ver cuánto puedo gastar este mes en la despensa, lo que falta de pagar del carro, la pensión alimenticia de la hija de Mr D y lo que costaron los boletos de avión a México. Haciendo un presupuesto para no excedernos en lo destinado a lo que serán nuestras vacaciones, y dándome cuenta de que no nos alcanza para llevarles regalitos a todos. Y así, todavía pienso en tener un bebé.

En que tal vez a finales de año deberíamos intentarlo. Pero otra vez comenzamos a hacer cuentas. Yo aún no hablo ni siquiera uno de los idiomas, no tengo chamba y ahora con la crisis y los despidos masivos se pone aún más complicado. Las cuentas de cada mes, las vacaciones del próximo año y un largo etc. Además, este depa no es suficientemente amplio para meter todas las cosas que el bebé necesita. Dónde pondremos la cuna? Y dónde lo bañaremos? El cuarto de la regadera no es precisamente amigable. Y dónde pondremos la cómoda? Todo bebé necesita una cómoda, no? Además, no tenemos calefacción en la recámara, un bebé necesita dormir calientito. Y donde meteremos los juguetitos y demás artefactos como biberones, carreola y demás? Me pregunto si las adolescentes que se embarazan de cualquier cualquiera piensan en todo esto. No creo o no se embarazarían sin desearlo (pero haciendo absolutamente NADA para evitarlo).

Y mi reloj biológico me sigue haciendo tic-tac.

martes, 7 de abril de 2009

mujeres y hombres según mi abuela

Mi SS abuela (qepd), dentro de su infinita sabiduría era una mujer MUY HARTO EXTREMADAMENTE contradictoria. Y es que cuando yo la conocí, ya había pasado por tres maridos y había tenido seis retoñitos: cuatro niñas y dos niños. A sus hijas les enseñó a ser buenas esposas: a cocinar, a mantener una casa como Dios manda, a cuidar de los hijos y del marido y a no tomar decisiones sin consultarlas primero con él. Pero por otro lado, también les enseñó a no dejarse "ningunear por ningún tal por cual" (léase, dejarse dominar, humillar o a aguantar cosas desagradables como gritos, maltratos o infidelidades).

A sus hijos varones les enseñó a ayudar en la casa con las labores domésticas, desde limpiar ventanas, lavar alfombras o escombrar el garage, y a buscar una buena esposa que fuera tan buena como ella o sus hermanas: que cocinara rico, que fuera "bienhecha", que no fuera fodonga, que tuviera buenos principios y que "se diera su lugar".

Una vez que los matrimonios de todos se fueron por el caño porque los cónyuges nunca llenaron los altos estándares que ella les había inculcado a sus chamaquitos, la cosa se puso de otro color. Las hijas ahora debían de atender a sus hermanos ya divorciados, aunque estos arañaran los 40 años de edad y aunque ellos fueran perfectamente capaces de atenderse a sí mismos.

Recuerdo que incluso yo tenía la obligación de darle de cenar al Gordis, o de lavarle la ropa o de hacer el aseo de su depa (aunque claro de$pué$ él y yo llegamos a un arreglo). Así, la abuela que siempre me dijo que mi única obligación era estudiar y "llegar a ser alguien en la vida" ahora trataba de enseñarme a cocinar y a mantener una casa como Dios manda, porque uno nunca sabe el día de mañana qué marido me iba a tocar. Afirmaba que las mujeres de hoy no sabían ni freír un huevo y mucho menos lavar sus propios calzones; que ya no había moral ni principios y que ahora las mujeres sólo pensábamos en andar de pata de perro. Así quién nos iba a tomar en serio. Esto fue cuando yo era una adolescente.

Luego, vino otra etapa. Yo creo que se resignó de vernos a todos divorciados o solteros aún y ni pálida señal de que eso fuera a cambiar pronto cuando, volvió a cambiar los estándares. O al menos, los míos. Me dijo que quería que le diera bisnietos aunque no me casara, que las mujeres de hoy éramos perfectamente capaces de mantener un hogar solas, que para eso Dios nos había dado inteligencia y dos manos, y que no se nos iban a caer las lolas si nos metíamos a trabajar como cualquier hombre lo hacía. Yo ya trabajaba por supuesto y colaboraba con los gastos de mi casa aunque no con el aseo. Ella ya no me criticaba por pagarle a alguien más lo que yo no quería hacer aunque supiera como. Su empeño en formar una mujer bienhecha en mí le dio frutos. Pero ahora yo decidía si lavaba mi ropa o la mandaba a la lavandería, si trapeaba los pisos o le daba una lana a alguien más para que lo hiciera por mí. Y ella me apoyaba. Ya no me ponía la etiqueta de fodonga si en lugar de freírme un huevo, me iba al mercado por unos tacos de alambre.

Seguro mi abuela, si siguiera entre nosotros, se sorprendería de saber que cocino y que no me sale tan mal. Que en efecto, mi marido me trajo a un lugar muy lejano -aunque no es un cerro como ella auguraba- donde no hay mucho de lo que yo conozco pero que aún así me las ingenio. Seguro también me apoyaría si de vez en cuando en lugar de pasarme horas picando verduras, simplemente las agarro lavadas, picadas y listas para ser cocinadas en la parte de congelados del super.

Incluso podría apostar que estaría contenta de ver que a Mr D no se le fruncen los aguacates cuando pasa la aspiradora o el trapeador por toda la casa, cuando me ayuda a lavar los trastes o cuando tiende la cama -aunque mi papá lentre bromas y midiéndole el agua a los camotes conmigo, le insista que esas son cosas de viejas. Sí, seguro que estaría muy feliz, porque estos tiempos ya no son de mujeres en su casa atendiendo al marido y a los hijos, y los hombres trabajando fuera para llevar el sustento y siendo tremendos parásitos frente al televisor los fines de semana.

No, eso ya no funciona. Tanto hombres como mujeres tenemos las mismas responsabilidades de llevar una casa, de criar una familia y de colaborar en las tareas domésticas; ni las mujeres somos chachas ni los hombres son máquinas que sólo trabajan fuera del hogar. Lo siento por algunos a los que todavía no les cae el veinte y siguen buscando a la cenicienta que espera ser descubierta por el príncipe mientras se la pasa fregando pisos.


miércoles, 1 de abril de 2009

Examen!! examen!!!

Ayer no me vieron por estos rumbos porque estuve en chinga estudiando todo lo que no estudié en dos meses, ja!!! Pero espero que me haya ido no tan mal en el examen. Ahora, estoy preocupándome de a deveras porque mañana me toca ORAL y mi maestra es muuuy exigente.

[Eso se ve medio sospechoso, verdad?]

Quiero decir que mi maestra es perfeccionista y que yo me siento insegura. Las neuronas se me cruzan, mezclo inglés con neerlandés y se me olvidan los participios.

Deséenme suerte (ay!)

viernes, 27 de marzo de 2009

Nada

Pues no, no es nada, según yo. Pero no entiendo porqué todo el tiempo tengo sueño. Me levanto, me voy a la escuela, regreso, almuerzo, veo mi novela argentina favorita y luego... mi cama me llama. La veo ahí, tan solita, calientita y confortable, con sus dos edredones y las almohadas nuevas. Mi pijama a un ladito, en la silla donde se acumula la ropa de la semana y... es más fuerte que yo.

Sólo una siesta. Un ratito. Y ese ratito se convierte en DOS horas! Dios! qué pasa? Y bueno, tal vez en la noche no pueda dormir ya, el precio será caro. Insomnio, migraña, flojera, más insomnio, más migraña. Pero no. Me dan las 11 pm y vuelvo a tener sueño! Ay! Estaré chocheando? Será la falta de sol? La falta de Tortas de tamal? o la falta de Tacos al pastor con su salsita roja y su pedacito de piña?

Qué me pasa???

Y no, Kena, no es lo que tú estás pensando porque aunque hago la tarea como Dios manda me estoy tomando mis espanta-cigüenas que tienen el 99% de efectividá... o es el 95?

Le echaré la culpa a la falta de vitamina T, sí, eso es!


miércoles, 25 de marzo de 2009

de lo que es una Cajita de Cristal

Los años que anduve de novia de El Príncipe Azul fueron padrísimos. Pasábamos todo el día juntos: íbamos a la misma prepa, en el mismo salón, comíamos juntos, entrenábamos juntos y todo nuestro tiempo libre o no, lo pasábamos juntos. Yo vivía más en su casa que en la mía a la que sólo llegaba a dormir y a bañarme. Yo hablaba más con su mamá que con la mía y convivía más con sus hermanas que con Mi sis.

[Pero... siempre hay un pero]


Podría decir que también pertenecíamos al mismo grupo de amigos pero sería falso. Nuestras amistades se limitaban a nuestro equipo de entrenamiento y no pasábamos de 5 o 6, incluyéndonos. Yo, por estar con él y evitarme broncas y escenas de celos, me alejé de mis amigas y amigos, que eran varios y a quienes conocía prácticamente, de toda la vida. Él era alto y bien parecido y al parecer, despertaba temor entre la población masculina de la escuela; y calenturas entre las féminas, cosa que yo no soportaba.

En fin, que en nuestro mundo sólo existíamos él y yo y nadie más. Mis amigos dejaron hasta de saludarme de beso porque el otro les tiraba mirada fulminantes y mis amigas se cansaban de invitarme a salir porque yo siempre tenía compromiso con él, y a él no le caían bien mis amistades. Decía que se aburría y por más esfuerzos que yo hiciera, no lograba que se integrara a una sola plática. El resultado era catastrófico y yo prefería "llevar la fiesta en paz" y no insistir.

Así pasaron tres años hasta que un día entramos a la Universidad y elegimos carreras distintas, con horarios diferentes y gente NUEVA. Yo obtuve una beca y por lo tanto me veía obligada a realizar una especie de servicio social por las tardes, por lo que en lugar de entrenamiento tenía que permanecer en la biblioteca de la escuela como Asistonta. Mis tareas implicaban trabajo en equipo y él moría de celos y yo lloraba porque él no me comprendía.

Así, llegó el día en que él terminó conmigo porque Yo no le dedicaba tiempo y él encontró a alguien que sí se lo pudiera dedicar: una escuincla baquetona que en lugar de estudiar se la pasaba de vaga, fumando mota en las azoteas y comiendo memelas en Lindavista. Aaarrgghh!! y yo mientras partiéndome el lomo para poder estudiar! La relación terminó a pesar de mis ruegos a moco tendido. La cajita de cristal donde él me había puesto se había roto y yo me quedaba con puro pinche aire en las manos.

No tenía ya amigas, ni amigos a quién recurrir. En mi propia casa no me conocían, ya que yo jamás estaba y cuando me veían llegar me preguntaban: todavía vives aquí? No tenía a nadie a quién contarle que me moría de dolor y de soledad. Que yo nunca había estado sola de esta manera, como perro callejero, sin dueño y sin ruta a seguir. Había perdido completamente la brújula, el sol de mis días y la ilusión de mis sueños. Adiós planes, adiós futuro juntos, adiós co-dependencia (esto sin embargo, fue bueno) y adiós a ese amor que para mí era una droga.

Resultado: depresión por casi seis meses y terapia psicológica para lidiar con el duelo por un año entero. Fue una época de tristeza inmesurable que me costó harto trabajo y voluntá superar. Al final, no me morí como yo pensé que me iba a pasar. El mundo no se acabó sin él y yo cuando por fin me sobrepuse del madrazo, me prometí varias cosas:

1. Nunca jamás permitir que mi vida girara alrededor de la de alguien más.
2. Nunca dejar de frecuentar a mis amigos por más enamorada que esté.
3. Nunca jamás darle bola a un hombre celoso.
4. Nunca jamás dejar de ser yo misma.
5. Nunca jamás sentirme sola sólo por no tener galán.

Ahora, veo a una de mis queridas amigas pasando por una situación muy parecida y sólo espero que no le pase lo mismo que a mí. Sin embargo, ya me sé el final de la historia. Ojalá aprendiéramos en cabeza ajena.