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jueves, 10 de julio de 2008

... pollo con champiñones para Dummies


Esta es una receta lo que le sigue de fácil.
Ingredientes:
  • Media cebolla en trocitos finos
  • 1 Jitomate picado
  • Medio Limón
  • Chiles jalapeños al gusto
  • 1 lata de champiñones o 250 gr si son frescos
  • 2 piernas con muslo o dos pechugas partidas en cuatro.
  • Sal y pimienta al gusto
Mi abuela decía que el secreto de esta receta es que el pollo esté bien "salpimentado". Por eso, quiten la piel del pollo perfectamente, y todo vestigio de grasa. Expriman el limón sobre ellos y agreguen la sal y la pimienta al gusto. Déjenlo reposar un ratito mientras pican la cebolla y el jitomate. Si les gusta el chile (o sea, sin albur) agréguenlo, si no... pues no! Todo juntito en una cacerolita a fuego lento y con tapadera. Los champiñones al final porque se cuecen rápido. Sabrán que ya está cocido cuando puedan insertar un tenedor y salga libremente. Si les gustan las hierbas pueden agregar un par de hojitas de Laurel pa que le dé saborcillo y aroma.

jueves, 19 de junio de 2008

de lo que es cocinar... (o carta a mi abuela)


Cuando era niña sobraron las ocasiones en que mi SS (sacrosanta y sabia) abuela me decía la mejor manera para cocinar tal o cual cosa. La veía dando vueltas en la cocina, sacando cosas del refri, pelando papas, agregando sal, buscando hierbas para sazonar, "bajándole a la lumbre", mezclando ajo, cebolla y especias en el molcajete. Yo mientras tanto, arrasaba las galletas de la alacena.
Cabe mencionar que la extraño horrores. Y recuerdo claramente, ya que yo era una adolescente, que decía que debía aprender a cocinar. Que qué iba a comer entonces mi marido cuando yo me casara (así es, ella siempre tuvo la esperanza). Yo le decía que el que me quisiera debería comprender que yo era "niña bien" y que OBVIO no sabía cocinar. Que para eso existían los restaurantes, y las fonditas (hace algunos ayeres todavía no estaba de moda la pizza y la entrega a domicilio; sólo unos cuantos restaurantes "nice" tenían ese servicio).

En fin, que nunca me ilusionó ser ama de casa y pasar mi tiempo enfrente de la estufa mezclando menjurges. Aunque... recuerdo bien sus palabras:

1. "Toda buena comida debe llevar su ajo y su cebolla"
2. "Debes dejarlo sazonar a lumbre muy bajita"
3. "Si le pones jamón, ya no le pongas sal, el jamón de por sí es salado"
4. "Las cremas jamás deben hervir, y tienes que moverle constantemente para que no se peguen"
5. "El pollo siempre debe ir "salpimentado" porque si no, no sabe a nada"
6. "Cuando hagas Mole de Olla, cuece las verduras aparte para que no se te deshagan"

Y así un sinfín de consejos que ahora que los busco nomás no me llegan a la cabeza. Sin embargo, viviendo ya vida de casada, en un país que no es el mío, que mi madre no está aquí para confortarme, busco extrañar menos a través de la comida. Busco esos sabores que me hacen sentir cerca de casa, y no ha sido fácil. Si no es por las latas de chiles que me traje de México la última vez, no sé qué sería de mí a estas alturas.Con ayuda de mi SS abuela y sus sabios consejos y la guía de mi madre cada vez que le llamo para pedirle una receta, la cocina se ha vuelto para mí una actividad que disfruto muchísimo.

Yo creo que María tenía algo de adivina. Siempre me decía "qué tal que tu marido te lleva allá lejos, donde no hay nada, qué vas a hacer? qué vas a cocinar?". "Abue, eso no pasa ahora. En tus tiempos, tal vez, cuando no había grandes ciudades, cuando todo era campo y montes. Tampoco me voy a casar con un ermitaño!". Pero ella sabía lo que decía, de alguna manera. Mi marido me trajo "acá", lejos de mi tierra. Aquí no hay "nada"; nada a lo que yo estoy acostumbrada. "Qué voy a cocinar?" Cocino acompañada de su recuerdo y sus consejos. Cocino satisfecha cuando el sabor conseguido es apenas una leve referencia a sus maravillosas recetas. Cocino esperando que la práctica me haga encontrar el sazón de la familia que mi madre ha sabido conservar día con día. Cocino con el corazón para extrañarte menos, María.